Planificación financiera para padres con hijos pequeños
A menudo, la situación financiera de una persona cambia cuando se casa. Ahora cuentan con ingresos compartidos, gastos compartidos y metas económicas compartidas. Tener hijos es otro evento importante que puede tener grandes consecuencias financieras y cambiar drásticamente los objetivos financieros.
Este artículo ofrece un resumen de consideraciones clave y estrategias comunes para alcanzar esas metas.
Manejo del impacto
•Fondo de emergencia: Uno de los primeros pasos es asegurar que tengas un fondo de emergencia adecuado (usualmente de 3 a 6 meses de gastos), separado de tus inversiones y guardado en un fondo de dinero o instrumento de ahorro muy líquido. Conforme aumentan los gastos por el nuevo hijo, este fondo te permite cubrirlos sin consecuencias graves (como acumular deuda de tarjeta con altos intereses).
•Retiro: En un mundo ideal, tendrías un empleo estable por algunos años antes de tener hijos. Si es así, idealmente tu empleador ofrece un plan de retiro calificado que te permite diferir parte de tu ingreso para el retiro. Si estás a pocos años de planear tener hijos, es muy recomendable hacer todo lo posible para alcanzar una tasa de ahorro del 15% (o el parámetro correcto para ti) antes del primer hijo. Ahorrar primero permite que tu vida financiera después del primer hijo crezca alrededor de tu tasa de ahorro. Si no puedes ahorrar el 15% (el parámetro general, incluyendo aportaciones del empleador), lo siguiente es ahorrar lo que puedas e incrementar la cantidad conforme recibas aumentos.
•Deuda de tarjeta con altos intereses: Una de las metas financieras comunes que compite con el ahorro para el retiro es pagar la deuda de tarjeta de crédito con altos intereses. A menudo, los asesores recomiendan ahorrar lo suficiente para el retiro para aprovechar el aporte del empleador y luego usar ahorros extra para liquidar deuda antes de volver a ahorrar más para el retiro. Hay diferentes métodos para pagar deuda (empezar con la deuda de mayor interés y luego la menor, o empezar con la deuda más pequeña y continuar con la mayor). Lo importante es que si logras pagar tus tarjetas antes del primer hijo, tendrás mayor flexibilidad para manejar nuevos gastos y alcanzar metas financieras nuevas y actuales conforme lleguen.
Seguro de vida y discapacidad
•Seguro de vida: Antes de tener hijos, si ocurriera una emergencia mortal, sería devastador, pero generalmente solo afectaría económicamente a tu cónyuge (sin contar otros familiares que dependan de ti). Tu cónyuge probablemente podría trabajar y mantenerse (si no lo hace ya). (Incluso con solo un cónyuge, a menudo es prudente contar con una cobertura adecuada para gastos funerarios, administración de patrimonio, deudas y salarios perdidos, entre otros). Tener hijos implica cubrir esos gastos mencionados y más, como cuidado infantil, escuelas privadas, coches, colegiaturas, y los costos diarios que a la larga son elevados. Esto requiere una evaluación (o reevaluación) de las necesidades del seguro de vida. Algunas reglas generales para determinar cuánto seguro necesitas son 5-10 veces tu ingreso, usando el número menor si sumas las deudas pendientes o un porcentaje por cada dependiente; varias compañías tienen calculadoras en línea para afinar esta cifra, pero la mejor opción es consultar a un experto en seguros. También hay muchos tipos de pólizas disponibles. Las pólizas a término suelen ser las más económicas y cumplen el objetivo de cobertura, pero la complejidad del mundo asegurador es otra razón para acudir a un profesional calificado y definir qué tipo y nivel de póliza conviene.
•Seguro por discapacidad: La discapacidad puede generar muchos de los mismos problemas, además de otros más. Si quedas incapacitado permanentemente, puede que ya no puedas contribuir a las metas financieras de la familia. Sin embargo, a diferencia de la muerte, sigues siendo un gasto para la familia, lo que resalta la necesidad de una cobertura adecuada de seguro por discapacidad. El primer paso es consultar con tu empleador. Muchos ofrecen esta cobertura y además pagan las primas. ¡Podrías estar asegurado sin saberlo! Generalmente, el beneficio es un porcentaje de tu salario o sueldo base (comúnmente 60%). Algunas veces, este porcentaje no es suficiente para que tu familia mantenga su nivel de vida actual, lo que sugiere la necesidad de un seguro adicional más allá del que ofrece la empresa. Además, algunos planes de discapacidad requieren un período de espera (período de eliminación) antes de que inicien los beneficios. Este período puede obligar a la persona discapacitada a acumular deudas inadecuadas (por ejemplo, de tarjetas de crédito) mientras espera el inicio de los beneficios. Esto refuerza la importancia de tener un fondo de emergencia (como se mencionó arriba) para cubrir gastos familiares durante ese periodo.
También es importante revisar los seguros de salud, auto y de vivienda o renta para asegurar que las coberturas sigan siendo adecuadas. Asimismo, el seguro de responsabilidad civil (umbrella) puede ser una buena adición para aumentar los niveles de cobertura general (usualmente a un costo razonable).
Ahorro para la universidad
Ahorrar para la universidad (o educación superior en general) puede parecer una preocupación lejana cuando hay necesidades más urgentes; sin embargo, si se hace bien, puede crear una situación en la que, 18 años después, agradezcas haber comenzado a ahorrar, aunque haya sido poco. Aunque hay varios métodos para ahorrar para la universidad, este artículo se limitará a los Planes de Ahorro Universitario 529 (en lugar de UTMA).
Algunas de las consideraciones más comunes al ahorrar para la universidad son: 1) beneficios fiscales, 2) control, 3) flexibilidad y 4) ayuda financiera.
•Beneficios fiscales: Una vez hechas las aportaciones a un plan 529, todas las ganancias crecen libres de impuestos, siempre que se usen para gastos educativos. Esto implica que es posible aumentar el ahorro final después de impuestos en un plan 529 versus una cuenta gravable. Otros tipos de cuentas (incluyendo la Cuenta Uniforme de Transferencia a Menores (UTMA)) no ofrecen ese crecimiento libre de impuestos.
•Control: El 529 permite al padre mantener control sobre los activos de la cuenta, mientras que una UTMA se convierte en propiedad del menor al cumplir 18 o 21 años, según el estado.
•Flexibilidad: Si el hijo decide no ir a la escuela o recibe una beca completa, esto genera problemas para el dinero en un 529, pues se gravaría y sancionaría si se retira para otro fin que no sea educación. La UTMA puede seguir usándose en beneficio del menor, ya sea para educación, pago inicial de casa, iniciar un negocio u otros. Por eso algunos padres ahorran de más en el 529 de su hijo mayor, de modo que si no se usa todo o parte, pueden transferir esos ahorros para la educación de su siguiente hijo. Si el hijo mayor no estudia, hay flexibilidad. Supón que el hijo menor tampoco estudia (o recibe beca total) y los padres no tienen otros familiares para quien usar esos ahorros en educación. En ese caso, poco se puede hacer sin pagar impuestos y penalizaciones. No obstante, cambios recientes en la legislación permiten que el dueño del 529 transfiera activos desde el plan ( cuyo beneficiario es el hijo) a una IRA Roth para el hijo, dándole un inicio para su ahorro de retiro. Sin embargo, hay muchas condiciones del IRS: el 529 debe tener al menos 15 años; ninguna aportación o ganancia de los últimos cinco años puede transferirse; las contribuciones Roth por transferencia están limitadas al máximo anual de IRA ($7,500 en 2026); y existe un límite vitalicio para transferencias ($35,000).
•Ayuda Financiera: Al determinar la ayuda financiera, se consideran los activos de los padres y del niño. Ambos tipos de cuenta se toman en cuenta para calcular la ayuda financiera que un niño puede recibir para la universidad; sin embargo, los activos 529 generalmente cuentan menos, y usar un plan 529 resulta en más ayuda financiera aprobada que una cuenta UTMA. Curiosamente, parece que si el abuelo(s) del niño posee un plan 529 para beneficio del niño, esto no afecta la cantidad de ayuda financiera para la que el niño puede ser elegible.
Hay muchas consideraciones para desarrollar un plan de ahorro para la universidad. No hay un enfoque correcto o incorrecto, siempre que tengas un plan y seas constante. Algunos padres eligen el control y los beneficios fiscales de un plan 529, mientras otros prefieren la flexibilidad de un UTMA. Algunos usan ambos y distribuyen sus ahorros entre ellos. Algunos usan un plan 529 para estimar el costo razonable de la matrícula, pero siguen ahorrando en sus propias cuentas de inversión sujetas a impuestos para cubrir cualquier faltante con fondos propios.
La constancia y la perseverancia son cruciales en cualquier esfuerzo financiero. Siempre hay mayor probabilidad de éxito cuando las tasas de ahorro son constantes y el inversionista sigue la estrategia, aprovechando todos los años de capitalización disponibles. Recuerda siempre ver tus objetivos de ahorro universitario en el contexto de tus otras metas financieras, especialmente la jubilación. Un asesor financiero calificado debe poder aconsejar si tus objetivos universitarios son realistas respecto a tu plan de retiro, o si tus ahorros para la universidad podrían afectar negativamente tus metas de jubilación.
Planificación Patrimonial
Como se mencionó antes, estas estrategias son esenciales incluso antes de que los hijos nazcan; sin embargo, se vuelven más urgentes cuando hay niños. Consultar con un abogado especializado en planificación patrimonial puede implicar un costo moderado. Pero esto asegurará que tus asuntos financieros se manejen adecuadamente (y conforme a tus deseos) en caso de muerte o incapacidad.
Algunos documentos estándar para consultar son:
•Última Voluntad y Testamento: Crear un testamento puede garantizar que tus bienes se distribuyan según tus deseos. Te permite elegir a quien designarás como albacea de tu patrimonio, pudiendo nombrar a un familiar de confianza o a un albacea corporativo (si prefieres aliviar a tu familia de esa carga y asegurar competencia en la administración). También puedes nombrar en el testamento a los tutores de tus hijos si ambos padres fallecen.
•Poderes Médicos y Duraderos: Estos documentos reducen el riesgo de consecuencias financieras o médicas adversas en caso de incapacidad. Es recomendable tener estos documentos con tus proveedores y asesores antes de cualquier incapacidad para cumplir con los requisitos correspondientes.
•Directiva Médica: La directiva médica indica a tu familia tus preferencias sobre soporte vital en circunstancias terminales. Si eliges no prolongar tu vida en esa situación, este documento asegura que tu familia conozca tus deseos y ayuda a reducir gastos altos de final de vida, que podrían disminuir el patrimonio que se distribuiría a tu cónyuge o hijos.
•Fideicomisos Testamentarios: En el testamento, puedes pedir a tu abogado incluir disposiciones para crear un fideicomiso testamentario (o varios) para proveer a tu cónyuge o hijos después de tu fallecimiento. Si ambos padres mueren, tu testamento podría indicar que el patrimonio residual se canalice a fideicomisos testamentarios para tus hijos. Las disposiciones pueden adaptarse a tus necesidades, permitiéndote nombrar a un familiar confiable o a un fiduciario corporativo para administrar los activos en beneficio de tus hijos hasta que alcancen una edad adecuada para recibir los activos directamente. Podrías nombrar a un familiar como tutor y a otro familiar o corporación como fiduciario para asegurar mayor experiencia en administración y gestión del fideicomiso.
Conclusión
Finalmente, al manejar tus finanzas con tus hijos, sé proactivo en enseñarles sobre la gestión económica prudente. Comparte, cuando sea pertinente, detalles relevantes de tus planes financieros para prepararlos ante una herencia inesperada. Siempre consulta con abogados, contadores, expertos en seguros y asesores financieros calificados antes de tomar decisiones financieras, de seguros o de planificación patrimonial.