Chequeo Financiero Personal
Tu salud financiera afecta casi todos los aspectos de tu vida, si no todos, y es esencial tener un entendimiento constante de tu situación financiera con el paso de los años. Es útil contar con algunos puntos clave para revisar. Aunque no es una lista exhaustiva, cubre algunos elementos básicos del checklist anual.
✓ Revisa las asignaciones de inversión (acciones/bonos) para oportunidades de reequilibrio o reducción de riesgos
✓ Revisa las necesidades de liquidez próximas y haz arreglos anticipados
✓ Revisa las coberturas de seguros (vida, discapacidad, propiedad/accidentes, etc.)
✓ Revisa tu testamento y designaciones de pago al fallecer (POD) para cuentas bancarias, de inversión y pólizas de seguro de vida
✓ Revisa el avance hacia tus metas y los cambios correspondientes en tu presupuesto mensual
✓ Revisa con tu contador una proyección fiscal para el año en curso y busca pendientes
Reequilibrio
Algunos inversionistas están asignados solo a una clase de activos (acciones o bonos), pero la mayoría tiene exposición a ambas en sus portafolios. Generalmente, al inicio de la cuenta, esta proporción se determina con un asesor y se revisa al menos anualmente. Aunque se hacen cambios periódicos, hay años en que la asignación permanece igual. Aunque la asignación objetivo puede ser fija por años, eso no significa que la asignación actual sea igual. Cuando una clase de activos supera a la otra, la cuenta puede desviarse de los parámetros aceptables. No siempre es recomendable reequilibrar si la cuenta se desvía 3-4% del objetivo; sin embargo, si la desviación es mayor a 5% o 10%, puede ser prudente reequilibrar. El reequilibrio puede generar impuesto sobre ganancias de capital. Esto no debe alterar la decisión de reequilibrar; más bien, se entiende como el costo de capturar ese rendimiento y redistribuir esos ingresos en el portafolio para alinear la cuenta con sus parámetros de riesgo-retorno. Además, al acercarte a la jubilación, puede ser prudente hacer ajustes graduales para reducir el perfil de riesgo/retorno y distribuir el impuesto sobre ganancias de capital en varios años.
Necesidades de liquidez
Aunque los gastos inesperados son imprevisibles, en la medida de lo posible, es sabio planear la liquidez con anticipación. Por ejemplo, si sabes con un año de anticipación de una remodelación importante, compra de vehículo u otro evento significativo, puedes trabajar con tu asesor para acumular ingresos de inversión y evitar (o reducir) ganancias de capital al momento del retiro. Si sabes de un gasto próximo (dentro del próximo año), generalmente es recomendable comenzar a liquidar activos de inmediato para cubrir ese costo—en otras palabras, no trates de anticipar el mercado. Si te cuesta decidir de una vez, considera una liquidación escalonada vendiendo un tercio del monto en tres meses.
Revisar coberturas de seguros
Es fácil pensar que los seguros son estáticos. Sin embargo, con los eventos de la vida y el paso del tiempo, las necesidades de seguro cambian drásticamente. En mitad de carrera, el seguro por discapacidad a largo plazo es muy importante. Probablemente estés en tu mejor etapa de ingresos y tengas una familia que mantener. Si quedas discapacitado permanentemente, perderás muchos años de ingresos futuros y podrías no mantener tu nivel de vida habitual. Sin embargo, en la jubilación, este seguro puede ser menos prioritario pues ya no trabajas ni tienes ingresos que reemplazar. La misma lógica aplica (a veces) al seguro de vida. Si tienes deudas altas, muchos años laborales por delante (con ingresos futuros) y familia que mantener (pagos de casa, gastos universitarios, etc.), la cantidad correcta de seguro de vida es muy relevante. Al acercarte a la jubilación, tus hijos idealmente serán independientes y si falleces inesperadamente, tu cónyuge podrá sobrevivir con ahorros de retiro. Probablemente no necesites seguir pagando primas por ese beneficio de muerte. Por supuesto, en gestión de riesgos, es prudente revisar periódicamente el seguro de hogar y auto para confirmar coberturas adecuadas. Si no cuentas con un seguro "umbrella", vale la pena consultarlo con tu agente de seguros.
Revise Su Testamento y las Cláusulas POD
Aunque esto puede no ser un tema para revisar anualmente, es buena práctica revisar su plan patrimonial cada pocos años. Asegúrese de que su testamento esté actualizado y que las disposiciones de distribución coincidan con sus deseos actuales. Verifique lo mismo para cualquier fideicomiso existente y confirme que aún tiene poderes notariales válidos (generales y médicos) y una directiva médica válida archivada. Es importante también revisar cuentas de inversión, IRA, 401(k), cuentas de ahorro, seguros de vida y anualidades para asegurarse de que, si tienen un beneficiario pagadero al fallecimiento (POD), este beneficiario siga vivo y sea su deseo que esos activos se transfieran a dicho beneficiario tras su fallecimiento (es decir, que no tenga un ex cónyuge listado). También es importante considerar – si cree que su patrimonio pasará por un proceso de sucesión – que tenga algunos activos líquidos que no tengan un beneficiario POD. Si los únicos bienes que ingresan al patrimonio son bienes raíces, podría darse una situación donde no haya liquidez para pagar deudas, abogados, contadores, etc., y su Albacea quizá tenga que vender propiedades antes de lo planeado.
Revise el Progreso hacia sus Metas
Es esencial verificar periódicamente el avance hacia sus metas financieras. Aunque no se requiera un cambio drástico, esos pequeños ajustes, vistos en conjunto, pueden tener un impacto significativo. Si revisa sus ahorros para el retiro y nota que está un poco corto respecto a su objetivo, podría considerar revisar su presupuesto para aumentar la aportación a su 401(k). Si observa que tiene más fondos de los necesarios en un plan 529 para estudios, quizá necesite bajar esos ahorros y redirigir ese dinero hacia el retiro. Todo comienza con una revisión y hasta los cambios menores, si se hacen de forma constante, pueden tener un gran impacto con el tiempo.
Revise su Situación Fiscal
El tiempo y esfuerzo para agendar una revisión con su contador público certificado (CPA) pueden valer mucho la pena. La mayoría de los contadores pueden revisar su declaración de impuestos del año anterior y luego recopilar algunos datos del año en curso para proyectar dónde cree que terminará al cierre del año. Este es un proceso relativamente sencillo, que puede dar lugar a acciones tácticas. Por ejemplo, si este año se prevé un ingreso gravable más alto de lo normal, puede optar por aumentar la contribución a un 401(k) antes de impuestos o a un IRA tradicional (si cumple los requisitos) para reducir la carga fiscal. Si ha tenido ganancias de capital realizadas mayores al promedio, ahora podría buscar pérdidas para compensar. Si ha tenido menos ingresos gravables de lo usual, podría considerar una conversión Roth o adelantar algún ingreso del siguiente año al actual. Estas estrategias pueden marcar una gran diferencia, especialmente si se revisan anualmente.